Una experiencia viva que te conecta con la esencia de lo que eres.
Una experiencia viva que te conecta con la esencia de lo que eres.
La Ceremonia de Ayahuasca
En NeoAyahuasca entendemos la ceremonia como un trabajo en equipo, no como la figura de un chamán o un líder espiritual. Somos un grupo de facilitadores con formación en la tradición Huni Kuin y en acompañamiento integral, que trabajamos de manera horizontal y coordinada.
Cada miembro del equipo cumple una función: sostener el espacio, cuidar el entorno, acompañar a cada persona y velar por la seguridad física y emocional del grupo. Nadie está por encima, porque todos somos parte del mismo proceso.
Nos inspiramos en la sabiduría amazónica, en su relación con la naturaleza, el canto y la energía del grupo, pero adaptamos esta práctica ancestral a un contexto actual, donde el respeto, la conciencia y la seguridad son lo esencial.
La ceremonia de Ayahuasca
En NeoAyahuasca entendemos la ceremonia como un trabajo en equipo, no como la figura de un chamán o un líder espiritual. Somos un grupo de facilitadores con formación en la tradición Huni Kuin y en acompañamiento integral, que trabajamos de manera horizontal y coordinada.
Cada miembro del equipo cumple una función: sostener el espacio, cuidar el entorno, acompañar a cada persona y velar por la seguridad física y emocional del grupo. Nadie está por encima, porque todos somos parte del mismo proceso.
Nos inspiramos en la sabiduría amazónica, en su relación con la naturaleza, el canto y la energía del grupo, pero adaptamos esta práctica ancestral a un contexto actual, donde el respeto, la conciencia y la seguridad son lo esencial.
La apertura
Antes de comenzar, limpiamos el espacio a nivel energético para crear un entorno cuidado, estable y armónico.
Compartimos las normas de seguridad y explicamos cómo se desarrolla la ceremonia, de manera que cada persona sepa qué esperar y se sienta tranquila. También dedicamos un momento a crear energía de grupo: presentamos las intenciones, nos conectamos con el propósito común y recordamos que cada proceso será único y respetado.
Durante la ceremonia
La toma se realiza en grupo, en silencio y presencia. A lo largo del proceso recomendamos no intervenir en la experiencia de otros compañerxs, manteniendo el respeto y la contención del grupo. Si alguien necesita salir del espacio, lo hace siempre acompañado por un miembro del equipo que sostiene el retiro.
La música es una parte esencial: acompaña, ordena y abre el corazón. No se usa como adorno, sino como guía que ayuda a liberar emociones, a reconectar con el amor y a recordar quienes somos.
Cierre e integración
Al finalizar, se abre un espacio tranquilo para comer algo de fruta y compartir el viaje y así comenzar a integrar lo vivido. El equipo permanece disponible para acompañar cualquier necesidad física o emocional. La integración posterior —tanto en grupo como de manera individual— es una parte fundamental del proceso: permite dar sentido a la experiencia y llevar sus comprensiones a la vida cotidiana.
La apertura
Antes de comenzar, limpiamos el espacio a nivel energético para crear un entorno cuidado, estable y armónico. Compartimos las normas de seguridad y explicamos cómo se desarrolla la ceremonia, de manera que cada persona sepa qué esperar y se sienta tranquila.
También dedicamos un momento a crear energía de grupo: presentamos las intenciones, nos conectamos con el propósito común y recordamos que cada proceso será único y respetado.
Durante la ceremonia
La toma se realiza junto al grupo en silencio y presencia. A lo largo del proceso recomendamos no intervenir en la experiencia de otros compañeros, manteniendo el respeto y la contención del grupo. Si alguien necesita salir del espacio, lo hace siempre acompañado por un miembro del equipo que sostiene el retiro.
La música es una parte esencial: acompaña, ordena y abre el corazón. No se usa como adorno, sino como guía que ayuda a liberar emociones, a reconectar con el amor y a recordar lo vivo que somos.
Cierre e integración
Al finalizar, se abre un espacio tranquilo para comer algo de fruta y compartir el viaje y así comenzar a integrar lo vivido. El equipo permanece disponible para acompañar cualquier necesidad física o emocional. La integración posterior —tanto en grupo como de manera individual— es una parte fundamental del proceso: permite dar sentido a la experiencia y llevar sus comprensiones a la vida cotidiana.
El trabajo no termina al cerrar la ceremonia. De hecho, es justo entonces cuando comienza la parte más importante: integrar lo vivido.
En los días posteriores pueden aparecer nuevas emociones, pensamientos o comprensiones. Es normal, la mente y el cuerpo necesitan tiempo para asimilar la experiencia y traducirla en acciones concretas.
Por eso ofrecemos acompañamiento posterior donde cada persona puede expresar, ordenar y entender lo que ha experimentado y algunas recomendaciones para cuidar el cuerpo, regular la energía y mantener el enfoque en lo esencial: vivir con más conciencia, amor y coherencia.
El propósito es que lo que se descubrió en la ceremonia no se quede en una experiencia aislada, sino que se convierta en una forma más clara y auténtica de estar en el mundo.
Tanto si ya lo sientes claro como si aún estás explorando, te acompañamos a tomar una decisión informada, consciente y en calma.