La ayahuasca es para quienes desean abrir el corazón, soltar lo que pesa y vivir con más amor y verdad
La ayahuasca es para quienes desean abrir el corazón, soltar lo que pesa y vivir con más amor y verdad
Muchas personas describen su acercamiento a la ayahuasca como un “llamado”. No siempre saben explicar por qué, pero sienten una atracción constante: escuchan hablar del tema una y otra vez, se cruzan con personas que han vivido la experiencia o simplemente notan una intuición que no desaparece.
Ese llamado no es casualidad. A veces llega como una curiosidad suave, otras como una certeza profunda. Es la forma en que algo dentro de ti —tu propia conciencia— te invita a mirar hacia dentro, a abrirte a un proceso de comprensión y crecimiento.
No se trata de una moda ni de una búsqueda desesperada de respuestas, sino de un encuentro contigo mismx. Cuando sientes el llamado, en realidad es la vida recordándote que ya estás preparándote para dar un paso más hacia ti.
Ese momento suele llegar cuando sentimos que necesitamos claridad, dirección o un cambio real. Cuando las preguntas interiores se hacen más fuertes que el ruido de afuera. La ayahuasca nos ofrece un espacio para observarnos sin filtros, reconectar con la verdad interior y recordar lo que habíamos olvidado de nosotros mismxs.
Liberarte de los patrones aprendidos
Crecemos dentro de una cultura que nos enseña a mirar hacia afuera antes que hacia dentro. Desde pequeños aprendemos a cumplir expectativas, a medir nuestro valor por lo que hacemos o tenemos, y a buscar la felicidad en lo externo. Con el tiempo, muchxs sentimos que algo no encaja del todo, que la vida se ha vuelto una lista de logros que no llenan el corazón.
Los patrones que se repiten —la necesidad de control, la comparación, el miedo al cambio— terminan por alejarnos de nuestra autenticidad. Y aunque a veces parece imposible salir de ellos, basta con verlos con claridad para que empiece el proceso de liberación.
En nuestra sociedad apenas existen espacios que nos ayuden a explorar quiénes somos realmente. Nos falta tiempo para escucharnos, silencio para sentir y guía para reconectar con nuestra esencia. La experiencia con ayahuasca puede abrir un espacio de conciencia donde esas partes olvidadas de nosotrxs vuelven a tomar forma.
Más que romper estructuras, se trata de recordarnos lo que hay debajo: la libertad natural de ser, de crear y de vivir desde un lugar más verdadero y pleno.
Es normal que, al decidir vivir esta experiencia, surjan preguntas y expectativas: cómo será, qué sentirás o qué cambiará después. Pero la verdad es que nadie puede anticipar lo que la ayahuasca mostrará. Cada proceso es único, íntimo y responde al momento vital de cada persona.
Más que buscar un resultado concreto, la invitación es a soltar el control y abrirte a lo que necesites ver, comprender o recordar. A veces la experiencia trae claridad inmediata; otras, el entendimiento llega poco a poco, conforme lo vivido se asienta en la vida diaria.
Lo que sí suele ocurrir es que algo cambia en la forma de mirar, de sentir y de estar en el mundo: una conexión más honesta contigo y con la vida misma.
La ayahuasca puede ser una poderosa aliada en el camino de crecimiento y cambio personal, pero no es una solución mágica ni un atajo. Su valor surge cuando existe una verdadera intención de transformación y una disposición genuina a mirar hacia dentro.
En NeoAyahuasca entendemos esta experiencia como un proceso complementario, no sustitutivo de ningún tratamiento médico o psicológico. Por seguridad, pedimos que todas las personas que tomen medicación consulten previamente con su médico y sigan sus indicaciones antes de participar en un retiro.
¿Para quién no es?
Nuestros retiros no son para todo el mundo. Cada proceso requiere una preparación interna y física adecuada, por eso realizamos una entrevista previa para conocer tu momento y asegurarnos de que esta experiencia sea segura y coherente para ti.
La ayahuasca podría no ser adecuada en este momento si:
Has tenido o tienes antecedentes de trastornos mentales graves (como esquizofrenia o psicosis).
Estás tomando medicación incompatible con la ayahuasca (como antidepresivos ISRS o tranquilizantes).
Padeces enfermedades cardíacas, renales o neurológicas graves, epilepsia o hipertensión no controlada.
Buscas una solución rápida o una experiencia instantánea de cambio.
Solo te mueve la curiosidad o el deseo de una vivencia psicodélica recreativa.
Cuéntanos tu situación y te ayudaremos a saber si este es tu momento para vivir la experiencia.