Extracto del libro «Hij@s de la Ayahuasca». Escrito por Alejandro Tébar y Sandra Vieira
EPÍLOGO: AMOR A LA PLANTA
LA MEDICINA QUE CONTINÚA
Hay libros que se escriben desde la mente, otros desde la memoria, otros desde la herida. Este libro —como la ayahuasca misma— se escribió desde un lugar más profundo: desde la relación. Relación con la selva, con la ciencia, con la tradición, con la psicología, con el misterio. Relación contigo mismo, con tu historia, con tu propósito. Relación con aquello que te llamó antes de que supieras que estabas siendo llamado.
Porque la ayahuasca, más que una experiencia, es un espejo.
Y más que un espejo, es un recordatorio.
Un recordatorio de que la conciencia es más amplia de lo que imaginamos, más sensible de lo que aceptamos, más misteriosa de lo que la ciencia puede medir.
Este libro no pretende cerrar nada.
Pretende abrir.
- Lo que permanece después del viaje
Cuando la ceremonia termina, cuando la integración avanza, cuando la vida vuelve a su ritmo habitual, algo queda. No es una visión. No es una emoción. No es una idea. Es una cualidad de presencia.
Una forma distinta de mirar.
Una forma distinta de escuchar.
Una forma distinta de estar.
La neurociencia ha observado que experiencias intensas de introspección pueden dejar huellas duraderas en la percepción, la regulación emocional y la narrativa personal¹. Pero más allá de los datos, lo que permanece es una sensación íntima: la certeza de que la conciencia puede expandirse, de que la vida puede sentirse más viva, de que el corazón puede abrirse sin romperse.
- La responsabilidad de recordar
La ayahuasca no transforma por sí sola.
Transforma lo que uno hace con ella.
Recordar es un acto.
Integrar es un acto.
Encarnar es un acto.
La tradición amazónica enseña que la verdadera medicina no está en la planta, sino en la relación que uno establece con ella. La psicología contemporánea coincide: los cambios duraderos dependen de la capacidad de convertir la experiencia en práctica, en hábito, en gesto cotidiano².
La medicina continúa cuando:
- dices la verdad aunque tiemble la voz
- escuchas antes de reaccionar
- respiras antes de juzgar
- eliges con el corazón despierto
- cuidas lo que amas
- te cuidas a ti mismo
- caminas con humildad
La ceremonia es un portal.
La vida es el camino.
III. La selva interior
No todos pueden viajar a la Amazonía.
Pero todos llevan una selva dentro.
Una selva de memorias, emociones, intuiciones, heridas, deseos, símbolos. Una selva que a veces asusta y a veces ilumina. Una selva que pide ser escuchada.
La ayahuasca no te lleva a un lugar externo.
Te lleva a tu propia selva interior.
A ese territorio donde la mente se encuentra con el alma, donde la emoción se encuentra con el cuerpo, donde la historia se encuentra con el presente.
Y una vez que has visto esa selva, ya no puedes olvidarla.
Solo puedes aprender a caminarla.
- El misterio que nos sostiene
La ciencia avanza.
La psicología avanza.
La tradición se mantiene viva.
Pero el misterio permanece.
Ese misterio no es ignorancia.
Es profundidad.
Es el espacio donde la vida se revela sin necesidad de explicación.
Es el lugar donde la conciencia se reconoce a sí misma.
Es el silencio que sostiene todas las palabras.
La ayahuasca no viene a resolver el misterio.
Viene a recordarte que formas parte de él.
- Una despedida que es un comienzo
Este libro termina aquí, pero tu camino no.
La medicina continúa en cada respiración, en cada relación, en cada decisión. Continúa en la forma en que miras el mundo, en la forma en que te miras a ti mismo, en la forma en que eliges vivir.
No hay final.
Hay continuidad.
No hay cierre.
Hay apertura.
No hay respuesta.
Hay presencia.
Que este libro sea un compañero, no una guía.
Un espejo, no una instrucción.
Un puente, no un destino.
Y que lo que has leído aquí —lo que has sentido, lo que has recordado, lo que has comprendido— siga trabajando en ti, como la planta misma: silenciosa, profunda, paciente, viva.
Notas
- Roseman, Leor, et al. “Increased Psychological Flexibility after Psychedelic Experiences.” Frontiers in Psychology, 2018.
- Park, Crystal L. “Meaning Making in the Context of Trauma.” Psychological Bulletin, 2010.
Hij@s de la ayahuasca
Vi la Tierra como un corazón inmenso, en proceso de transformación, pero siempre latiendo con una luz turquesa. Una luz que crecía, que se expandía, que respiraba. Y sentí a la selva como una gran madre llena de vida que, a través de la medicina, está gestando y pariendo una nueva humanidad.
Una humanidad consciente.
Una humanidad que recuerda.
Una humanidad que sabe que hemos reencarnado para amar y cambiar el mundo.
Tal vez por esta razón la medicina se está extendiendo tan rápido. Tal vez por eso llega a tantos corazones al mismo tiempo. Porque ella —la selva, la madre, la vida misma— nos bendice y nos protege en cada ceremonia. Porque somos sus hijas.
De esta visión nació el título de este libro:
Hij@s de la ayahuasca.



